
Por María Ulivi
Quien camina por la calle Caseros al 500 no solo se cruza con el movimiento y los sonidos cotidianos de la ciudad, tropieza, casi sin darse cuenta, con un fragmento vivo de la era colonial. En el espacio que alguna vez ocupó la icónica casona de Porota Costas , famosa en la memoria popular por albergar locales emblemáticos como «El Farito», emerge hoy una propuesta que redefine el patrimonio: el Complejo Adobe.
Una joya arquitectónica rescatada del olvido
Levantada hace más de un siglo y medio, la propiedad conserva intacta la estructura clásica de las residencias de la época. Su diseño se despliega en una secuencia de patios funcionales: un primer sector destinado a la recepción de visitas, una zona para el desarrollo de la vida familiar y un área posterior reservada a las tareas de servicio y las antiguas caballerizas.
El trabajo de puesta en valor, impulsado por el empresario Daniel Morales, combinó el rigor patrimonial con las necesidades de la hotelería y la gastronomía modernas: las paredes de barro moldeado se mantuvieron para dar testimonio de las técnicas constructivas de 1870, en los techos aún se aprecian las piezas artesanales moldeadas a mano sobre el muslo de los obreros coloniales antes del auge industrial, las llamadas tejas musleras y se restauraron los sectores en mejor estado e intervinieron las zonas deterioradas para dar cabida a nuevos usos culturales.
Un mapa de experiencias en Caseros 511
Más que un simple punto gastronómico, el inmueble se concibió como un centro multinivel donde la historia local dialoga con el confort contemporáneo:
Adobe Cocina: Platillos tradicionales salteños y recetas argentinas servidos entre galerías de época.
Confitería & Teuco: Productos tradicionales de la firma Teuco y repostería artesanal para acompañar la tarde.
Cava de Degustación: Espacio reservado para el maridaje y la puesta en valor de los vinos de altura de la región.
Área Cultural y Hotel: Sala proyectada para espectáculos en vivo y plazas hoteleras integradas a la casona
El punto de partida para el circuito histórico
Ubicado exactamente frente a la Plaza 9 de Julio, el complejo funciona como un enclave estratégico dentro del casco antiguo. A solo unos pasos a pie se encuentran tres hitos indispensables del Norte argentino: la Catedral Basílica de Salta, con su arquitectura característica, el Cabildo Histórico, sede del museo histórico del norte, El MAAM (Museo de Arqueología de Alta Montaña), refugio de los Niños del Llullaillaco.
Complejo Adobe es el ejemplo claro de la convivencia de la iniciativa privada y el resguardo patrimonial. Sentarse a la mesa en el Complejo Adobe no es solo una pausa para almorzar o tomar un café: es habitar, por unas horas, la Salta de hace 150 años.
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