La amenaza silenciosa de las ciudades que se hunden

La amenaza silenciosa de las ciudades que se hunden

Por: Bernardo Sabisky

Hay noticias que no hacen ruido. No explotan. Simplemente avanzan, lentas, persistentes, casi en silencio. El hundimiento de las ciudades —sí, literal— es una de ellas. Y cuando uno se detiene a leer el World Cities Report 2024 de ONU-Hábitat, la sensación es incómoda, como descubrir una grieta nueva en una pared conocida.

Millones de personas viven hoy en zonas que se están hundiendo por una combinación peligrosa: cambio climático, subsidencia del terreno, urbanización acelerada y una presión humana que no afloja. La clave, la verdadera clave aquí es entender que no se trata de un problema futuro. Está pasando ahora.

Un fenómeno global que ya afecta a 1.400 millones de personas

El informe es claro —aunque nada tranquilizador—: más de 1.400 millones de personas residen en áreas ubicadas a menos de cinco metros sobre el nivel del mar. Costas, deltas, llanuras bajas. Lugares históricamente fértiles, hoy crecientemente frágiles.

Asia, África, Europa, América Latina y Estados Unidos aparecen en el mapa del riesgo. No como excepciones, sino como parte de un patrón que se repite con variaciones locales, pero con un mismo trasfondo: ciudades que crecieron rápido, a veces demasiado, sin una gestión sostenible del suelo y del agua.

Yakarta: cuando el suelo cede bajo una megaciudad

Yakarta es un caso que inquieta incluso a los especialistas. Con casi 42 millones de habitantes, es la ciudad más poblada del planeta. También una de las que más rápido se hunde.

La extracción excesiva de agua subterránea, el peso de la infraestructura y la subsidencia natural empujan al norte de la ciudad por debajo del nivel del mar. Lluvias extremas y mareas altas hacen el resto. No es ciencia ficción: barrios enteros ya viven con agua a la puerta.

El “Muro Marino Gigante”, las mejoras en transporte y la mudanza parcial del gobierno a Nusantara son intentos de contención. Pero Yakarta sigue siendo, hoy, un laboratorio incómodo de lo que ocurre cuando la urbanización va más rápido que la planificación.

Shanghái: defensas costeras bajo presión constante

En el delta del río Yangtsé, Shanghái enfrenta inundaciones crónicas y daños estructurales. El World Cities Report 2024 señala que la combinación de hundimiento histórico del terreno y aumento del nivel del mar amenaza tanto a la economía regional como a la vida cotidiana de millones de personas.

Hay defensas, sí. Pero el suelo sigue cediendo. Y el mar no espera.

Venecia: belleza frágil frente al Adriático

Venecia siempre convivió con el agua. El problema es que ahora el agua gana terreno.

El IPCC advierte que es la ciudad europea con mayor riesgo de quedar sumergida. La Acqua Alta —esas inundaciones cíclicas que ya son parte del calendario— se intensifica por la subsidencia natural y humana, más el aumento del nivel del mar Adriático.

El sistema MOSE funciona como barrera principal, pero podría verse superado si el mar sube más de 60 centímetros. La UNESCO alerta por la corrosión de edificios históricos y el abandono de plantas bajas. Se elevan muelles, se adaptan barrios. Aun así, Venecia camina sobre una cuerda floja.

El delta del Nilo: El Cairo y Alejandría en tensión

En Egipto, El Cairo y Alejandría enfrentan la erosión acelerada del delta del Nilo. Aumentan las tormentas, las inundaciones y la salinización de los suelos. La agricultura sufre. La vivienda también.

Según ONU-Hábitat, para 2040 millones de personas podrían verse afectadas. No es solo un problema urbano: es social, económico y alimentario.

Ho Chi Minh City: crecimiento rápido, suelo vulnerable

Ubicada en el delta del Mekong, Ho Chi Minh City combina varios factores de riesgo: urbanismo desordenado, extracción de aguas subterráneas y ascenso del nivel del mar.

La población crece, la ciudad se expande hacia zonas expuestas y las inundaciones se vuelven más frecuentes. El resultado es una presión constante sobre infraestructura y comunidades que ya viven al límite.

Países Bajos: convivir con el agua, pero con límites

Ámsterdam y Róterdam suelen citarse como ejemplo mundial. Y lo son. Gran parte de ambas ciudades está bajo el nivel del mar, con suelos de turba y arcilla que se compactan lentamente.

Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, el 26% del territorio neerlandés está por debajo del mar y el 60% es vulnerable a inundaciones. El Plan Delta 2024-2025 refuerza diques, habilita áreas de ingreso controlado de agua y utiliza bombas de alta capacidad.

El país invierte alrededor del 1,2% de su PIB en gestión del agua. Aun así, informes del IPCC y del KNMI advierten que una subida del mar superior a dos metros superaría los sistemas actuales. La arquitectura anfibia —como el barrio flotante Schoonschip— aparece como una respuesta creativa, aunque no definitiva.

Estados Unidos: un problema más amplio de lo que parece

Un estudio publicado en mayo de 2025 en Nature Cities, citado por la Columbia Climate School, reveló que las 28 ciudades estadounidenses con más de 600.000 habitantes presentan algún grado de hundimiento. En total, 34 millones de personas viven en zonas afectadas.

El 80% del descenso se explica por la extracción de aguas subterráneas. El resto: peso de edificios, petróleo, gas y procesos geológicos históricos.

Houston, Nueva York y Dallas

Houston lidera el ranking: más del 40% de su superficie desciende más de 5 milímetros al año.

Nueva York avanza más lento, pero el hundimiento afecta áreas sensibles como La Guardia, Jamaica Bay y Staten Island. Desde 2000, se registraron más de 90 inundaciones relevantes.

Dallas–Fort Worth destaca por la extensión del área afectada, impulsada por el uso de acuíferos y el crecimiento urbano.

Más allá de los diques: el desafío de gobernar el riesgo

Las causas varían, pero las consecuencias se repiten: más inundaciones, daños estructurales, desplazamientos. Lo que cambia es la capacidad de respuesta.

El World Cities Report 2024 es contundente: sin reformas profundas en políticas urbanas y gestión del agua, las soluciones tradicionales serán insuficientes. Propone combinar infraestructura verde, múltiples defensas, relocalización planificada y protección social con criterios de equidad.

En síntesis —porque a veces conviene decirlo simple—: las ciudades se están hundiendo. Algunas más rápido, otras con disimulo. Y la respuesta ya no puede ser parcial ni improvisada. Requiere inversión, coordinación y una mirada de largo plazo. El suelo, al final, siempre pasa factura.

Compruebe también

Dudas en España: ¿Podrán votar quienes hayan obtenido la ciudadanía por la ley de nietos?

Dudas en España: ¿Podrán votar quienes hayan obtenido la ciudadanía por la ley de nietos?

Un nuevo conflicto político se ha abierto en España con miras a las elecciones previstas …

Desapareció un equipo periodístico que iba a cubrir la erupción del volcán Anak Krakatau en Indonesia

Desapareció un equipo periodístico que iba a cubrir la erupción del volcán Anak Krakatau en Indonesia

Un equipo periodístico de Indonesia desapareció mientras se trasladaba en una lancha hacia una isla …

Dejanos tu comentario