Narcoviolencia golpea al turismo en México

Narcoviolencia golpea al turismo en México

Por: Bernardo Sabisky

La confirmación de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho, lejos de inaugurar un capítulo de calma abrió, casi sin anestesia, una disputa feroz dentro del Cártel Jalisco Nueva Generación. Y cuando los cárteles se fragmentan, el territorio tiembla. Esta vez, además, tiembla el turismo en México, uno de los motores económicos más sensibles a la percepción de seguridad.

Lo que parecía un punto de inflexión hacia la paz derivó en algo distinto. En anarquía. En una lucha sucesoria que convirtió rutas turísticas y ciudades coloniales en escenarios de tensión permanente.

Crisis de seguridad en México, continuidad sin autocrítica

No es un rayo en cielo sereno. La clave, la verdadera clave aquí es la continuidad.

Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la estrategia de seguridad resumida en la consigna “abrazos, no balazos” apostó a una contención social del fenómeno criminal. El resultado, según críticos del propio sector turístico, fue una consolidación territorial de grupos armados en corredores estratégicos. Carreteras. Accesos logísticos. Zonas productivas.

Hoy, la administración de Claudia Sheinbaum hereda ese entramado y responde con despliegues reactivos de la Guardia Nacional. El problema, dicen empresarios y operadores, es el timing. Cuando los efectivos llegan, la imagen ya circuló. El video del bloqueo, el incendio, la evacuación. El daño reputacional viaja más rápido que cualquier convoy oficial.

Y en turismo, la percepción es casi todo.

Narcoviolencia en Jalisco, Michoacán y Guanajuato

El mapa del conflicto no es abstracto. Tiene nombres propios.

Jalisco, Michoacán y Guanajuato conforman un eje cultural y recreativo central para el turismo nacional e internacional. Playas del Pacífico, rutas gastronómicas, ciudades patrimonio, escapadas de fin de semana que alimentan aerolíneas y cadenas hoteleras.

En Jalisco, la conexión entre Guadalajara y Puerto Vallarta quedó interrumpida por narcobloqueos con vehículos incendiados. La escena es brutal en su simpleza: autos en llamas, turistas varados, reservas en pausa.

En Guanajuato, el enfrentamiento con el Cártel Santa Rosa de Lima escaló hasta tocar infraestructura turística. El asalto a un hotel boutique en las afueras de León rompió una ilusión que durante años sostuvo inversiones: la idea de burbujas seguras dentro del caos.

Michoacán tampoco quedó al margen. Tiroteos y tensión en zonas que viven, en buena medida, del visitante.

No es un dato menor. Es un patrón.

Inversión hotelera en pausa, señales de alerta para 2026

El gobierno federal sostiene que existe un portafolio de inversión turística superior a 20.000 millones de dólares para el período 2025-2030. La cifra impresiona. En los papeles, entusiasma.

Sin embargo, en directorios internacionales comienza a repetirse una expresión incómoda, pausa precautoria. Cadenas que evaluaban expandirse en el Bajío o en la costa del Pacífico revisan cronogramas. Algunas redirigen capital hacia la Península de Yucatán, percibida como más estable. O hacia otros destinos del Caribe.

La razón no es únicamente la violencia física. Es el combo. Incertidumbre jurídica, costos crecientes en seguridad privada, necesidad de blindar propiedades con protocolos extraordinarios. Todo eso erosiona márgenes. Y cuando los márgenes se achican, el capital se mueve.

El turismo en México, que históricamente demostró resiliencia ante crisis sanitarias y financieras, enfrenta ahora un desafío distinto. Más estructural. Más prolongado.

Alertas de viaje y confianza internacional

Las advertencias de gobiernos extranjeros que catalogan estados completos como “No Viajar” golpean de lleno en la confianza del visitante. Y cuando cae la confianza, caen las reservas. Así de directo.

El impacto no se limita a grandes resorts. Alcanza a guías, transportistas, restaurantes familiares, proveedores. Una cadena extensa que depende de la estabilidad para funcionar.

La pregunta que sobrevuela, en voz baja pero constante, es si el Estado recuperará el control preventivo de corredores estratégicos o seguirá administrando crisis sobre la marcha.

Turismo en México, entre la resiliencia y el límite

México no perdió su atractivo. Sus playas siguen ahí. Su patrimonio cultural también. Su hospitalidad, intacta.

Pero la resiliencia tiene un umbral. Y ese umbral es la seguridad.

La muerte de El Mencho no cerró un ciclo de violencia, lo reconfiguró. La continuidad de políticas sin autocrítica, primero bajo López Obrador y ahora bajo Sheinbaum, deja al sector turístico en una zona gris donde la inversión duda y el visitante evalúa dos veces antes de reservar.

El desafío es monumental, aunque no irreversible. Recuperar la prevención, fortalecer el control territorial y reconstruir la confianza internacional son tareas urgentes. No para mejorar estadísticas, sino para proteger empleos y sostener uno de los pilares económicos del país.

México está en una encrucijada. Y el turismo, silencioso pero decisivo, observa.

Compruebe también

La paradoja del algoritmo: para probar que sos humano, tenés que escribir mal

La paradoja del algoritmo: para probar que sos humano, tenés que escribir mal

Por: Bernardo Sabisky Hay una ironía filosa dando vueltas por las redacciones y las editoriales, …

“Merlo Bajo Cero” llega a un festival en Portugal

“Merlo Bajo Cero” llega a un festival en Portugal

Por: Bernardo Sabisky “Merlo Bajo Cero”: la Legislatura porteña reconoció una expedición de buceo bajo …

Dejanos tu comentario