
Por: Bernardo Sabisky
Hay veranos que prometen descanso y terminan pidiendo prudencia. Este, al menos en el sur de Brasil, viene con una advertencia clara —y conviene leerla sin dramatismos, pero con atención—: cientos de turistas registraron cuadros de gastroenteritis tras bañarse en aguas contaminadas en playas del estado de Santa Catarina, con Florianópolis en el centro de la escena.
No es una novedad absoluta. Pasa. Vuelve a pasar. Y, aun así, sorprende.
Qué está pasando (y por qué importa)
En plena temporada alta, el Instituto Ambiental del Estado de Santa Catarina (IMA) difundió su informe periódico sobre la calidad del agua de mar. Los números, secos pero elocuentes, dicen lo siguiente: de 260 puntos monitoreados en todo el estado, solo 169 son aptos para el baño. El resto, directamente, no.
En Florianópolis, uno de los destinos favoritos del turismo argentino —sobre todo en enero, cuando medio país parece mudarse de vereda—, el panorama es similar: 88 sectores analizados, apenas 58 considerados seguros. El dato no busca espantar; busca ordenar.
Y prevenir.
Las playas más afectadas, según el monitoreo oficial
El mapa interactivo del IMA —se actualiza todos los días, conviene mirarlo— marca en rojo zonas que muchos turistas conocen de memoria:
Balneario Camboriú
Bombas
Bombinhas
Sectores de Florianópolis
En todas ellas se detectaron niveles elevados de la bacteria Escherichia coli, un indicador clásico de contaminación fecal asociado a deficiencias en saneamiento y escurrimientos urbanos. Dicho sin vueltas: agua que no está en condiciones.
Lluvias, desagües y un detalle que suele ignorarse
Hay una advertencia que los técnicos repiten cada verano, casi como un mantra, y que muchos oyen… sin escuchar.
No se recomienda nadar en el mar durante las primeras 24 a 48 horas después de lluvias intensas, ni en zonas cercanas a salidas de canales o desagües pluviales.
¿Por qué? Porque cuando llueve fuerte —y en verano llueve así— el agua arrastra residuos, sedimentos y contaminantes por calles y desagües que terminan, inevitablemente, en el mar. El resultado no se ve a simple vista, pero se siente después.
Qué riesgos implica bañarse en aguas contaminadas
El informe oficial no dramatiza, pero tampoco minimiza. Estas condiciones aumentan la presencia de bacterias y microorganismos capaces de generar problemas de salud, entre ellos:
Irritaciones en la piel
Conjuntivitis
Infecciones gastrointestinales
La gastroenteritis aparece como el cuadro más frecuente en esta época del año, especialmente entre turistas.
Síntomas más comunes de la gastroenteritis
Los especialistas describen un patrón bastante reconocible —y poco simpático—:
Diarrea
Náuseas y vómitos
Dolor o calambres abdominales
En algunos casos, fiebre baja o escalofríos
La mayoría de los episodios es leve y se resuelve solo, pero hay una recomendación que no admite matices: consultar a un médico si los síntomas persisten, en especial en niños, personas mayores o pacientes con enfermedades previas.
Un problema que se repite cada verano
No es una situación aislada ni excepcional. Cada temporada estival se repiten los cuadros de gastroenteritis en el sur de Brasil, y Santa Catarina concentra buena parte de los casos. A mayor afluencia turística, mayor presión sobre los sistemas sanitarios y de saneamiento. La ecuación es incómoda, pero conocida.
Las autoridades insisten —con razón— en algunas pautas básicas: revisar los informes diarios del IMA, respetar las señalizaciones en playa, extremar cuidados con el consumo de agua y alimentos, y evitar el ingreso al mar en zonas no aptas.
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