
Por: Bernardo Sabisky
Hay eventos que, con el tiempo, dejan de ser solo un punto en la agenda y pasan a ocupar otro lugar, más difuso, más emocional si se quiere, y eso es lo que ocurre con Caminos y Sabores edición BNA, que del 9 al 12 de julio celebrará su vigésima edición estrenando sede en BA Ferial, el espacio renovado sobre la Costanera Norte que intenta, no sin cierta ambición, volver a acercar la ciudad al Río de la Plata.
Un cambio de sede que redefine la experiencia
La mudanza desde su ubicación histórica a BA Ferial, en Av. Costanera Rafael Obligado 1221, no responde únicamente a una cuestión de espacio, aunque el crecimiento lo exigía, sino a una idea más amplia que combina infraestructura, accesibilidad y una experiencia más integrada, donde lo gastronómico convive con lo cultural sin demasiadas barreras (o al menos eso promete).
El predio, impulsado por Exponenciar S.A., inicia así una nueva etapa como polo de exposiciones, y suma un elemento práctico que puede inclinar la balanza para muchos visitantes, transporte gratuito desde distintos puntos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, una decisión que apunta a facilitar el acceso y ampliar la convocatoria.
Vacaciones de invierno, un contexto que potencia
La fecha elegida coincide con el inicio de las vacaciones de invierno en varias provincias, lo que transforma a la feria en un plan atractivo para familias y turistas internos, generando una circulación de público más diversa y, en consecuencia, mayores oportunidades para quienes participan.
No es un detalle menor, porque en ese cruce entre ocio y consumo cultural aparece una dimensión distinta, más abierta, donde la feria deja de ser solo un evento especializado para convertirse en una experiencia compartida.
Veinte años de construcción sostenida
Desde su creación en 2005, El Gran Mercado Argentino se consolidó como una vidriera para alimentos, bebidas, artesanías y destinos turísticos de todo el país, impulsados por el trabajo de productores que encuentran aquí una oportunidad concreta de visibilidad y crecimiento.
Cumplir veinte ediciones, más allá del número, confirma una continuidad que no siempre es fácil de sostener, especialmente en un contexto donde muchos proyectos quedan en el camino antes de consolidarse.
Mucho más que una feria gastronómica
Durante cuatro días, Caminos y Sabores despliega una propuesta que combina concursos, clases magistrales con chefs reconocidos y actividades interactivas, generando un recorrido donde cada visitante puede construir su propia experiencia según sus intereses.
Hay algo que se repite, y vale insistir, detrás de cada producto hay una historia, y ese relato, contado en primera persona por quienes producen, es parte central del atractivo.
La transmisión en vivo a través de caminosysabores.com.ar y medios nacionales amplía el alcance del evento, acercándolo a quienes no pueden asistir, aunque sin reemplazar la experiencia directa.
Rondas de negocios, el motor menos visible
En paralelo, las Rondas de Negocios BNA funcionan como un espacio estratégico donde se generan vínculos comerciales entre emprendedores, distribuidores y compradores clave, muchas veces con resultados que se extienden más allá de la feria.
Es, si se quiere, el engranaje menos visible, pero también uno de los más relevantes en términos de impacto económico.
Datos que respaldan su crecimiento
La edición 2025 cerró con más de 100.000 visitantes, 500 emprendedores, la participación de más de 50 chefs y un volumen de operaciones superior a los 10.000 millones de pesos, además de 300 reuniones concretadas en las rondas de negocios.
Para este año no hay cifras disponibles aún, pero el cambio de sede y el contexto del calendario permiten anticipar una convocatoria significativa.
Desafíos de una feria en expansión
El crecimiento, sin embargo, plantea un desafío que no conviene ignorar, cómo mantener la cercanía entre productores y visitantes en un evento cada vez más grande, donde la escala puede jugar tanto a favor como en contra.
El nuevo espacio ofrece mejores condiciones, sí, pero también obliga a encontrar un equilibrio entre expansión y autenticidad.
Una celebración que mira hacia adelante
Del 9 al 12 de julio, en BA Ferial, Caminos y Sabores edición BNA vuelve a reunir tradición, identidad y negocios en un mismo espacio, consolidándose como una plataforma clave para las economías regionales.
La clave, la verdadera clave aquí es sostener ese vínculo entre quien produce y quien elige, porque en ese encuentro, simple en apariencia pero profundo en su impacto, se define el sentido de la feria.
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