Una taberna medieval para amantes de la buena comida y fans de Tolkien

Una taberna medieval para amantes de la buena comida y fans de Tolkien

Por: Bernardo Sabisky

Villa Gesell tiene muchos encantos, sí, pero hay un rincón especial que parece salido de otro mundo. Literalmente. Hablamos de una taberna medieval inspirada en la mitología de Tolkien, que no solo atrapa por su ambientación de fantasía, sino también por una propuesta gastronómica que, digámoslo sin vueltas, es una delicia.

El Viejo Hobbit, que se volvió un pequeño secreto a voces entre quienes visitan la costa argentina, combina una decoración cuidada al detalle con una carta que sorprende tanto por su calidad como por su originalidad. Y lo mejor: todo está pensado para que te sientas parte de una historia épica, de esas que te quedan grabadas para siempre.

Cerveza artesanal: un viaje en cada sorbo

El alma de la taberna, claro, es su cerveza artesanal. La elaboran en Villa Gesell desde 2002, con una pasión que se nota desde el primer trago. Utilizan maltas y lúpulos importados, sí, pero el secreto está en las combinaciones que logran. Hay estilos clásicos y también propuestas más osadas, con nombres que podrían haber salido de las páginas de El Señor de los Anillos.

Cada pinta cuenta una historia, y no es exageración. Si alguna vez probaste una cerveza que te transportó —aunque sea mentalmente— a otro lugar, vas a entender de lo que hablamos.

Una carta digna de un festín en la Tierra Media

Pero no todo es cerveza. Acá también se come, y muy bien. La carta es extensa y sabrosa, y tiene platos para todos los gustos. Desde una fondue de queso bien cremosa —acompañada con papas noisette, jamón, salchichas parrilleras y pan dorado con manteca y ajo— hasta pastas caseras rellenas con combinaciones como calabaza, osobuco, salmón ahumado o capresse.

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Los quesos y fiambres llegan directamente desde Tandil, con esa calidad que ya es marca registrada. Y si sos de los que no pueden terminar una comida sin algo dulce, preparate: hay wafles con frutas, copas heladas, y una fondue de chocolate con frutas frescas y obleas que es directamente un mimo al alma.

Además, para quienes tienen intolerancia al gluten, también hay postres pensados especialmente, para que nadie se quede afuera.

Repostería de autor con inspiración mágica

Uno de los grandes aciertos del lugar es su repostería de autor. Cada postre está inspirado en las historias de Tolkien, y no solo lo dicen: lo cumplen. Desde el diseño hasta los sabores, todo tiene una coherencia deliciosa. Es como si un elfo pastelero hubiera decidido abrir su propia pastelería en el sur de la Tierra Media.
Cada bocado tiene su magia. Y no es sólo una frase hecha.

Coctelería de otro mundo

Además de la cerveza, la carta de bebidas incluye clásicos como negroni, gintonic o whisky, pero también creaciones originales: jarras de jugos y licores artesanales que combinan ingredientes locales con un toque de fantasía. Todo está elaborado con productos frescos, y eso se nota.

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Hay tragos que sorprenden tanto por el sabor como por la presentación, lo cual suma a la experiencia sensorial que se vive desde que cruzás la puerta.

Más que una taberna: una experiencia

Visitar esta taberna medieval no es simplemente salir a comer o a tomar algo. Es vivir una experiencia distinta, en un ambiente que te envuelve con música, aromas y detalles que hacen que te olvides del tiempo.

Es un lugar ideal para ir en pareja, con amigos o en familia, incluso si no sos fanático de Tolkien. Porque aunque no hayas leído los libros ni visto las películas, lo que vas a encontrar acá es buena comida, excelente atención y un ambiente tan cálido como sorprendente.

La taberna está en Villa Gesell y tiene una ambientación medieval inspirada en Tolkien, ofrece cerveza artesanal elaborada localmente desde 2002.
La carta incluye fondue de queso y chocolate, pastas caseras, repostería de autor y fiambres de Tandil y también hay opciones para celíacos y una coctelería creativa con productos frescos.

Es una experiencia diferente, que combina lo gastronómico con lo emocional y lo fantástico.
Así que si estás planeando una escapada, ya sabés: hay un lugar en la costa donde la fantasía y la buena mesa se encuentran.

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