
Por: Bernardo Sabisky
Hay números que no son solo números. El cincuenta, por ejemplo, suele marcar un antes y un después. ASICOTUR acaba de cruzar ese umbral simbólico con la celebración de su 50ª Reunión de Asociados, un encuentro que reunió —aunque cada uno desde su pantalla— a participantes conectados desde 22 países. No es poco. Y no es casual.
La escena fue diversa: socios de honor, delegados, socios protectores. Perfiles distintos, trayectorias variadas, una misma preocupación compartida por el turismo, la cooperación y el desarrollo territorial. Todo junto. Todo en diálogo.
Un repaso necesario, sin apuro
Como el último encuentro había tenido lugar en noviembre, esta reunión funcionó, en parte, como una pausa para ordenar ideas. Repasar. Volver sobre los pasos dados.
La clave, la verdadera clave aquí es esa: mirar hacia atrás para entender mejor lo que viene.
En ese marco, se analizaron los resultados de la III Jornada de Cooperación Turística Internacional, celebrada en A Coruña. No solo se evaluaron contenidos y dinámicas, sino también —detalle no menor— la lectura de méritos y la valoración de los reconocimientos otorgados, poniendo el foco en su impacto institucional, mediático y territorial. Un impacto que, según se destacó, trascendió el evento en sí.
Querétaro y el valor del camino compartido
Luego llegó uno de los momentos más comentados del encuentro. La inauguración del Camino Iniciático en Querétaro (México) apareció en la agenda como algo más que una noticia. Es, en rigor, un proyecto que articula turismo patrimonial, cultural y espiritual, con un entramado amplio de apoyos: instituciones públicas, liderazgo empresarial, pequeños productores y universidades.
No es un dato aislado. Este avance consolida el modelo de Caminos Iniciáticos en Iberoamérica, una propuesta que busca integrar territorio, identidad y experiencia turística sin perder de vista a las comunidades locales. Dicho de otro modo —y vale repetirlo—: desarrollo con sentido.
FITUR y una agenda sin etiquetas
La reunión también dejó espacio para revisar la participación de ASICOTUR en FITUR, uno de los grandes escenarios del turismo internacional. Allí se puso en valor una agenda institucional intensa, marcada por encuentros de cooperación, entrega de reconocimientos y la incorporación de nuevos socios protectores.
Pero hubo un punto que atravesó toda la evaluación: el posicionamiento de ASICOTUR como plataforma de referencia en cooperación turística internacional, basada en el diálogo, la colaboración y, algo que se subrayó con énfasis, la ausencia de colores políticos. Una definición que, en estos tiempos, no pasa inadvertida.
Madurez institucional y horizonte compartido
La 50ª Reunión de Asociados no fue solo un balance. Fue, también, una reafirmación. ASICOTUR mostró señales claras de consolidación y madurez institucional, sostenidas por un compromiso compartido de seguir fortaleciendo una red internacional al servicio de un turismo que mire el territorio, las personas y el largo plazo.
No hubo estridencias. Tampoco promesas grandilocuentes. Hubo algo más sólido: continuidad, acuerdos y una convicción tranquila de que el camino —otra vez la metáfora— se construye andando, pero juntos.
VIAJES FOTOS Y COMIDA DE BERNARDO SABISKY